Por el título de este artículo, tal vez usted piense, estimado lector, que nos referimos a la ayuda sobrenatural requerida por nues-tros funcionarios gubernamentales y cuerpos de seguridad para auxiliar en la guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, pero no es así, aunque no estaría demás encomendarse a chamanes, curanderos, magos, brujas, videntes, astrólogos y demás ralea experta en fenómenos sobrenaturales, mágicos y paranormales, con el propósito de coadyuvar en el exterminio de de esta terrible plaga.

Por el lado contrario la delincuencia organizada ya tiene a la Santa Muerte, a San Jesús Malverde y a otras supercherías, a quien rendirles ofrendas y pleitesía para la buena ventura en sus pingues negocios.

La bruja o vidente la requiere el equipo de fútbol soccer Tigres, que se anuncia como de la Universidad Autónoma de Nuevo León, pues según datos fidedignos de la dirigencia felina, el cesado director técnico del conjunto ¿universitario? Mario Carrillo, preparaba su alineación antes de un juego, con la ayuda "espiritual" de una dama encargada de decirle quien de los jugadores tenía buena o mala "vibra" para poder alinearlo.

Hágame usted el favor, en pleno siglo XXI, un club representativo de una influyente empresa cementera y de nuestra Máxima Casa de Estudios, valiéndose de seudoconocimientos, de lo más vulgar de la cultura popular para competir en una justa deportiva, esto deja mucho que desear, tanto para la empresa como para la UANL, mostrándonos como los más ignorantes del país, al valerse de dichas estupideces en la competencia nacional.

Si Mr. Cemento y el Tigre Toño permiten tal estado de cosas, estamos lucidos enseñando el cobre y siendo el hazmerreír de propios y extraños. Urge poner coto a tales desmanes y exigir a los "piernas chuecas" llamados futbolistas entrega y dedicación, que para eso se les paga y muy bien.

Sugerimos a los nutriólogos de la UANL y graduados en medicina del deporte, investiguen, analicen y estudien el "síndrome de la arrachera" que padecen dichos jugadores, quienes vienen a estos lares a cobrar carísimo y se engullen toda la carne roja, cabrito, menudo y barbacoa en unos cuantos meses, lo que no han comido en toda su vida, haciéndolos ver lerdos, lentos, torpes y algunos hasta panzones.

El fútbol soccer es un fenómeno sociológico, atrae y atrapa a las masas y desde tal punto lo observamos y esperamos que tanto Tigres como Rayados, den continuas satisfacciones a los aficionados, si no lo entienden así, sigan buscando brujas, curanderas y demás hierbas para seguir dando atole con los dedos a la fanaticada.

Por el título de este artículo, tal vez usted piense, estimado lector, que nos referimos a la ayuda sobrenatural requerida por nues-tros funcionarios gubernamentales y cuerpos de seguridad para auxiliar en la guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, pero no es así, aunque no estaría demás encomendarse a chamanes, curanderos, magos, brujas, videntes, astrólogos y demás ralea experta en fenómenos sobrenaturales, mágicos y paranormales, con el propósito de coadyuvar en el exterminio de de esta terrible plaga.

Por el lado contrario la delincuencia organizada ya tiene a la Santa Muerte, a San Jesús Malverde y a otras supercherías, a quien rendirles ofrendas y pleitesía para la buena ventura en sus pingues negocios.

La bruja o vidente la requiere el equipo de fútbol soccer Tigres, que se anuncia como de la Universidad Autónoma de Nuevo León, pues según datos fidedignos de la dirigencia felina, el cesado director técnico del conjunto ¿universitario? Mario Carrillo, preparaba su alineación antes de un juego, con la ayuda "espiritual" de una dama encargada de decirle quien de los jugadores tenía buena o mala "vibra" para poder alinearlo.

Hágame usted el favor, en pleno siglo XXI, un club representativo de una influyente empresa cementera y de nuestra Máxima Casa de Estudios, valiéndose de seudoconocimientos, de lo más vulgar de la cultura popular para competir en una justa deportiva, esto deja mucho que desear, tanto para la empresa como para la UANL, mostrándonos como los más ignorantes del país, al valerse de dichas estupideces en la competencia nacional.

Si Mr. Cemento y el Tigre Toño permiten tal estado de cosas, estamos lucidos enseñando el cobre y siendo el hazmerreír de propios y extraños. Urge poner coto a tales desmanes y exigir a los "piernas chuecas" llamados futbolistas entrega y dedicación, que para eso se les paga y muy bien.

Sugerimos a los nutriólogos de la UANL y graduados en medicina del deporte, investiguen, analicen y estudien el "síndrome de la arrachera" que padecen dichos jugadores, quienes vienen a estos lares a cobrar carísimo y se engullen toda la carne roja, cabrito, menudo y barbacoa en unos cuantos meses, lo que no han comido en toda su vida, haciéndolos ver lerdos, lentos, torpes y algunos hasta panzones.

El fútbol soccer es un fenómeno sociológico, atrae y atrapa a las masas y desde tal punto lo observamos y esperamos que tanto Tigres como Rayados, den continuas satisfacciones a los aficionados, si no lo entienden así, sigan buscando brujas, curanderas y demás hierbas para seguir dando atole con los dedos a la fanaticada.


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