Las efemérides para el dos de abril son muy importantes en la historia de México, ya que ha sido en ese día, en diferentes épocas, que se han dado varias batallas militares, trascendentes para nuestra Historia. Citaré cuatro casos que son representativos:

I).- La Batalla de Puebla, el 2 de abril de 1867

Durante el segundo Imperio de México Independiente, la guerra que inició con la Intervención francesa de 1862, tenía divididos a los mexicanos, Si bien el ejército republicano, al mando del glorioso General Ignacio Zaragoza, había derrotado a los franceses el 5 de mayo de 1862, un año después el ejército francés reforzado, había derrotado en la misma Ciudad de Puebla al Gral. Jesús González Ortega, quién tuvo que rendirse, en compañia de sus jefes y oficiales, por carecer de elementos de guerra y boca con los cuales continuar con la defensa de la asediada Cd. de Puebla. En ambas batallas participó brillantemente el Gral. Porfirio Díaz; en la segunda fue hecho prisionero, en unión de su jefe y compañeros de armas, pero se logró fugar, para continuar su lucha a favor de la República, peleando contra los franceses en Taxco en octubre de 1863.

Fueron muchas las batallas en el sur del país en las que participó el Gral. Porfirio Díaz, que ya tenía el grado de General de División, en el período 1864-1867. Destacan por su importancia la batalla de Miahuatlán, el 8 de octubre, la Batalla de ‘La Carbonera’, el 18 de octubre y la toma de Oaxaca el 31 de octubre de 1866.

El ejército Imperialista empezó a retroceder en 1866 por las derrotas sufridas en varias regiones del país. En el norte destacan las batallas de Santa Isabel en Parras, Coahuila y la Batalla de las lomas de Santa Gertrudis, en Camargo Tamaulipas, el 16 de junio de 1866; en ambas fueron derrotados los imperialistas.

Los franceses decidieron abandonar el país y dejaron solo los elementos de la Legión extranjera, para apoyar a Maximiliano y su agonizante Imperio, que contaba con los ejércitos Imperialistas mexicanos y algunos regimientos de Austiacos, Húngaros y Belgas que lo seguian apoyando.

El Gral. Díaz se dirigió a Puebla con un ejército de 4 mil hombres y empezó el sitio de la Ciudad, que era defendida por tropas dirigidas por el Gral. Noriega y por el Gral. Carrillo, el 8 de marzo de 1867. Díaz tuvo que enviar una brigada de su ejército, al mando del Gral. Juan N. Méndez, para que ayudara al Gral. Mariano Escobedo que estaba preparando el sitio de Querétaro. Mientras tanto, el Gral. Imperialista Leonardo Márquez, salió de Querétaro, con el fin de conseguir apoyo económico y militar en la Ciudad de México, para regresar a apoyar a los Imperialistas. Al llegar a la Cd. de México, el 28 de marzo, se entera que el Gral. Díaz esta sitiando Puebla, por lo que decide ir a combatirlo, antes de regresar con refuerzos a Querétaro.

El Gral. Porfirio Díaz se da cuenta de la maniobra de Márquez y decide dar el asalto final a Puebla, antes de que llegue Márquez y lo combatan a dos fuegos. La toma de Puebla se inició en la madrugada del 2 de abril y fue sangrienta y gloriosa. Muchos jefes y oficiales del ejército de Porfirio Díaz perecieron o fueron gravemente heridos. Hay que destacar la actuación del matamorense Gral. Manuel González, quién por su valentía y arrojo sufrió grave herida, por lo que tuvieron que amputarle el antebrazo derecho. Asimismo el Comandante Carlos Pacheco (quién después llegaría a ser General de División), sufrió la amputación de un brazo y una pierna, por las heridas sufridas. Porfirio Díaz, Manuel González y Carlos Pacheco, son los Héroes del 2 de abril.

Algunos Imperialistas comandados por el Gral. Tamaríz, que se refugiaron en los fuertes de Loreto y Guadalupe, fueron derrotados y aprehendidos el día 4 de abril.

Porfiro Díaz envió al coronel Lalane como avanzada en contra de Márquez, pero fue batido en la hacienda San Diego, por lo que Díaz tuvo que dirigirse a Tlaxcala para combatir al Gral. Márquez, quién era perseguido por los republicanos al mando del Gral. Guadarrama . Porfirio Díaz derrotó en la Hacienda de San Lorenzo (entre Puebla y Otumba) al Gral. Márquez, al Gral. Quiroga y a los oficiales austro-húngaros Kodolick y el Conde de Kevenhuler, el 10 de abril. Los vencidos huyeron a la Cd. de México. Díaz los siguió y puso en sitio a la Cd. de México el dia 12. Tras de varias semanas de ataques y escaramuzas en la Capital y como consecuencia de la caida de Querétaro en poder de los republicanos el 15 de mayo y tras el fusilamiento de Maximiliano, Miramón y Mejía, Porfirio Díaz entró triunfante a la Cd. de México el 21 de junio. Finalmente Don Benito Júarez hizó su entrada triunfal a la Cd. de México, misma que le fue entregada por el Gral. Porfirio Díaz, junto con los enormes recursos económicos que había rescatado y resguardado honestamente, el Gral Díaz. Cuando el carruaje de Don Benito llegó al sitio en donde estaba haciendo valla el matamorense Manuel González, bajó del carruaje y le preguntó por su brazo amputado, a lo cual González le contestó “lo cedí al enemigo, para que se acuerden de mi”, don Benito dió a Manuel González el grado de General Brigadier y lo nombró Gobernador del Palacio Nacional. Con la entrada de los republicanos a México se inició la restauración de la República. Quedó pendiente la insatauración de la Democracia.

II).- La Toma de Matamoros, el 2 de abril de 1876

El Gral. Porfirio Díaz se levantó en armas, mediante el “Plan de la Noria”, en contra de Don Benito Juárez por haberse reelegido, por cuarta ocasión en 1871. A la muerte de Don Benito Juárez, en julio de 1872, Porfirio Díaz se retiró a la vida privada, asumiendo la Presidencia de la Republica, Don Sebastián Lerdo de Tejada, quién concluyó el período en 1875, reeligiendose para un cuatrienio más, razón por la cual El Gral. Díaz se levantó en armas en contra de Lerdo de Tejada.

Al finalizar 1875 el Gral. Porfirio Díaz se encontraba en Brownsville, Texas, preparandose para iniciar una Revolución en contra de Lerdo de Tejada. Se había puesto de acuerdo con el Gral Fidencio Hernández, para que éste proclamara el Plan de Tuxtepec, en esa población oaxaqueña; simultaneamente, Porfirio Díaz y sus seguidores, iniciaran la Revolución en Matamoros y el noreste. El Plan de Tuxtepec fue promulgado el 15 de enero de 1876. Porfirio Díaz cruzó el rio Bravo al poniente de Matamoros y en un rancho del poniente del municipio de Matamoros, Tamaulipas, llamado Palo Blanco, reformó el Plan de Tuxtepec, el 21 de marzo. Como la fecha del dos de abril era muy simbólica para Porfirio Diaz y para su compadre, el Gral. Manuel Gonzalez, decidieron tomar la plaza de Matamoros el 2 de abril de 1876, misma que era defendida por el Gal de la Barra. Mas que una batalla formal, se llegó a un acuerdo con los defensores de Matamoros, quienes capitularon a favor del movimiento del Gal. Díaz. Porfirio Díaz fue apoyado por muchos habitantes de Matamoros y Brownsville. Regresó en 1881 y se le dio un gran recibimiento y homenaje en el Teatro de la Reforma, pero pronto se olvidó de sus amigos matamorenses y les pagó con ingratitud.

Ante la amenaza del Gral. Mariano Escobedo, comisionado para combatir a Díaz y sus seguidores, se tomó el acuerdo de evacuar Matamoros y dividirse en dos columnas: la primera al mando de Porfirio Díaz partiría rumbo a Nuevo León, la segunda al mando de Manuel Gonzólez partiría rumbo al sur. El Gral. Díaz se unió a los generales Francisco Naranjo, Jeronimo Treviño e Hipólito Charles, en Nuevo León. Rodearon Monterrey y fueron a acampar en la hacienda de Icamole, en el municipio de García, al noroeste de Monterrey. Allí fueron sorprendidos y derrotados por el General lerdista Carlos Fuero. Se dice que Porfirio Díaz lloró de coraje, pero sus enemigos lo acusaban de una supuesta cobardía y le llamaban “el llorón de Icamole”. Diaz tuvo que irse a Veracruz, vía Nueva Orleans. Después de su agitado desembarco en Veracruz, se trasladó a Oaxaca, que era su estado natal y en donde tenía muchos seguidores. Logró organizar un ejército con el que, para noviembre de ese año, estaba combatiendo a las fuerzas gobiernistas de Lerdo de Tejada en Tecoac, Tlaxcala. La lucha estaba muy pareja y de pronto pareciera que el General lerdista Alatorre estuviera ganando la Batalla. En eso llega del norte el Gal, Manuel González con su regimiento de caballería, con lo cual Porfirio Díaz pudo ganar la Batalla de Tecoac el 16 de noviembre de 1876. Lerdo huyó del pais y Porfirio Díaz asumió la presidencia de la República para el período 1876-1880. Fue sucedido por su compadre, el Gral. Manuel González, único matamorense que ha sido Presidente de la República, en el período 1880-1884 y a parrtir de 1884 Porfirio Díaz se reeligió en siete ocasiones, lo cual originó la Revolución mexicana de 1910.

En Matamoros existe un monumento al Gral. Porfirio Díaz, en la placa alusiva dice claramente: “Al héroe del 2 de abril”. Nos falta en Matamoros, un monumento al Gral. Manuel González Flores, matamorense ilustre que fue Presidente de la República y está sepultado en la Rotonda de los Mexicanos Ilustres de México, con un epitafio Perfecto: “Era un Brazo, no más, pero de hierro. Y una mano, no más, pero de amigo”.

III).- La Batalla de Torreón, el 2 de abril de 1914

Debido al asesinato del Presidente Francisco I. Madero y del Vicepresidente José María Pino Suárez, por ordenes del traidor y usurpador Victoriano Huerta, en casi toda la República se levantaron ejércitos populares para vengar la muerte de Madero y Pino Suárez.

El General Francisco Villa se encontraba residiendo en El Paso, Texas, despues de que se había fugado de la prisón militar de Santiago Tlaltelolco, a donde fue recluido por una supuesta insubordinación de Villa con su jefe Victoriano Huerta, durante la campaña de Madero en contra del orozquismo en 1912. varias ocasiones le avisó Villa a Madero que se estaba conspirando en contra de él, en la Cd. de México y en la propia penitenciaría, pero Madero no quiso dar credito a la denuncia de Villa. Tras del asesinato de Madero, Villa cruzó la frontera con solo 8 hombres en marzo de 1913. Para el mes de octubre Villa estaba preparando el ataque a la comarca lagunera. En la Hacienda de la Loma, Durango, se le dió la jefatura de una gran División Militar, en la cual quedaron aglutinados muchos revolucionarios. A este formidable grupo se le denominó “La División del Norte” revolucionaria, en la práctica era un Cuerpo de Ejército, que aglutinaba varias Divisiones. Villa y su División del Norte realizaron la primera toma de Torreón en octubre de 1913, se hicieron de elementos y evacuaron Torreón para dirigirse a la toma de Chihuahua, plaza que se encontraba fuertemente protegida por el Gral. Mercado. Villa calculó que sería muy sangriento tomar esa Plaza, por lo que simuló un sitio, rodeó la Ciudad y se dirigió al norte. En el camino se le presentó la oportunidad de utilizar un tren carguero, como moderno “caballo de Troya”, para llevar sus tropas hasta el centro de Cd. Juárez, sorprender a los huertistas y apoderarse de la rica población, que además lo colocaba en situación privilegiada para adquirir elementos de guerra en Texas. Después derrotó a los huertistas en Tierra Blanca y en Ojinaga. Para diciembre Francisco Villa era el Gobernador militar de Chihuahua. Allí se estuvo planenado la segunda toma de Torreón, plaza en la que Huerta había concentrado grandes contingentes militares al mando del Gral. José Refugio Velasco.

Villa con su poderosa División del Norte, a la cual ya se había incorporado el magnifico artillero Gral. Felipe Angeles, al mando de la artillería de la División, ordenó el ataque a Gómez Palacio, Dgo. el 22 de marzo. Fueron diez dias de ataques continuos, de lucha encarnizada y sangrienta en esta batalla que se le llamó la ‘Decena épica’, en contraposición y como venganza a la ‘Decena Trágica’, durante la cual perdiera la vida el Presidente Madero. La División del Norte y sus aguerridos generales lucharon con valentía y constancia para poder tomar la plaza de Torreón, lo cual se logró el 2 de abril de 1914.

Posteriormente la División del Norte derrotó a los Huertistas en San Pedro de las Colonias y en la Batalla de Paredón, que ha sido la carga de caballería mas espectacular de la Historia de México. Villa tomó la Ciudad de Saltillo, capital del estado en donde Carranza era Gobernador, la entregó en ‘charola de plata’ a la División del noreste y se lanzó a la toma de Zacatecas, sitio en el que se dió la Batalla mas importante de la Revolución Mexicana. Villa al mando de 20 mil hombres derrotó, el 23 de junio de 1914, al Gral. Luis Medina Barrón, que comandaba 22 Generales Huertistas ‘de carrera’. Resultaron ser ‘correlones’ ante el impulso arrollador de la División del Norte. Para cuando Villa entró con los convencionistas y Zapata a la Ciudad de México en diciembre de ese año, Villa era el comandante de todos los ejércitos convencionistas que sumaban 50 mil hombres.

IV).- El ataque villista a Matamoros, el 2 de abril de 1915.

Tras la escición de los Revolucionarios, se formaron varios grupos: Convencionistas, Carrancistas, Villistas , Zapatistas y otros.

Los Villistas al mando del Gral. Felipe Angeles derrotaron a los Carrancistas en Ramos Arizpe, Coah. en enero de 1915 y, posteriormente, tomaron Monterrey. El Gral. Villa estuvo en Monterrey en marzo de 1915. Los villistas estaban dispersos en varios puntos del pais. Villa se dirigió a la toma de Matamoros. En Los Ramones, N.L., le avisaron que el Gral. Alvaro Obregón había llegado al Bajío, en actitud desafiante. Villa no quiso esperar mas y se regresó, por Monterrey, al centro de la República, enviando a los Generales José Rodríguez y Saúl Navarro a la toma de Matamoros.

La plaza de Matamoros era defendida por el General Emiliano Nafarrate, quién no tenía muchas tropas pero acababa de recibir un lote de 50 ametralladoras de tripié, que habian sido adquiridas por los carrancistas para equipar todos sus ejércitos. Nafarrate aprovechó esta circunstancia, rehabilitó el foso y la trinchera que habia sido construida por los imperialistas 50 años atrás y emplazó las ametralladoras cada 50 metros. Después abrió el bordo de contención del Rio Bravo, aguas arriba de Matamoros, con lo que inundó el sector poniente de la población, actualmente lagunetas de la Junta de Aguas, y el sector suroeste de Matamoros, actualmente Colonia San Francisco.

Cuando los villistas iniciaron sus ataques el 27 de marzo, se encontraron con las inundaciones que impedian el rápido movimiento de sus caballos y las ametralladoras que los ‘barrían’ y causaban estragos entre las brigadas de caballería. El 2 de abril se dió un ataque general a las posiciones de los carrancistas, pero las infinitas muestras de valor de los centauros villistas fueron infructuosas. Fueron quince dias de ataques constantes en donde se ganaban pequeños territorios, pero eran mas las pérdidas. El Gral. Navarro murió en una de tantas cargas de caballería. Cuando se supo que Villa había sido derrotado por Obregón en la primera Batalla de Celaya el 7 de abril, el General José Rodriguez decidió retirarse y reconcentrarse al Bajío para apoyar a su jefe, el Gral Francisco Villa.

Matamoros, población tan asediada militarmente, en el siglo XIX, tuvo su última batalla en abril de 1915. Nunca más hubo una batalla en Matamoros; jamás se volvieron a utilizar los fortines y la linea de fortificaciones que se construyó, como dispositivo de defensa, alrededor de la ciudad en el Siglo XIX. Desde esa época en Matamoros solo se han dado Batallas para el engrandecimiento de México.

Ing. Clemente Rendón de la Garza
Cronista Municipal de Matamoros


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